martes, 20 de marzo de 2018

Zaida

Zaida era una niña, pero con sensación de que ya no le gustaban los juguetes.
Ahora lo que le inquietaba eran los chicos.
Sus padres siempre le estaban aconsejando y ella no entendía por qué le mareaban tanto la cabeza, ella con sus doce años, ya tenía bastante con sus cambios en el cuerpo y en su cabeza.

Ella pasaba de todos esos consejos. Que si su madre le decía que tuviera cuidado con los chicos, su abuela con sus consejos porque se estaba haciendo mayor y su padre le decía que pronto iba a querer ropa más corta y botas más largas.

No tenía ganas de escucharlos, pensaba que ya lo sabia todo.
Pero ellos tenían toda la razón.

Su madre le decía que se estaba haciendo mujer y muy guapa, que eso los chicos lo veían y le podrían hacer cosas malas.
Una broma inocente, podría llegar a ser algo más serio. Una caricia, un roce,... sus consecuencias la llevarían a algo que igual no le iba a gustar y que sería muy doloroso.
Le dijo que nunca se fuera con un chico a solas, era igual que fuera conocido o desconocido, nunca a solas.
Si alguien desconocido le ofrecía gominolas, caramelos,... ir a ver una mascota, un ofrecimiento de un regalo,... o si alguien la agarraba sin razón, le mando que gritase.

Su abuela le decía que se estaba haciendo mayor, que su cuerpo iba a cambiar. Sus senos crecerian, sus caderas ensancharian y empezaría a ver muchos cambios en su cuerpo, pero eran normales a su edad.
Pronto le vendría la menstruación, algo normal en las mujeres. Sería varios días al mes y en esos días se sentiría extraña, con algunas molestias, pero era normal.
Lo que debía saber es que cuando le llegase lo que tenía que hacer era hablar con algún adulto que estuviera a su alrededor para que la ayudase.

Su padre le decía que cada vez iba a usar ropa más cortas y botas más largas, eso era una expresión, ya que iba a cambiar de gustos en la ropa, en los colores, en los pensamientos. Porque le iba a empezar a gustar vestir más presumida.
Pero tenía que tener en cuenta que darse cuenta de que iba a ser una época en la que lo más seguro sería de rebeldía, pero que no por eso se le iban a poder cumplir todos los caprichos que quisiese ya que no estaban los mundos para ello.

Zaida lo tomada todo a comedia, pero  después todo se le hizo mucho más complicado cuando llegó la hora de pasar por ello.

miércoles, 17 de enero de 2018

Dalia

Un día unos secuestradores se llevaron a Dalia cuando estaba sola en casa.
Sus padres y el resto de su familia estuvieron esperando por que los secuestradores pidieran un rescate.
Pasaba el tiempo y no había señales ni de ella, ni de quien la secuestró.

Después de unos años, ella se sintió libre, no había nadie allí, pudo soltar las cuerdas que le quitaban esa libertad que tanto necesitaba, cogió la puerta y se escapó.

Su familia se emocionó al verla entrar por la puerta, ya que pensaron que estaba muerta. Venía con la ropa toda rota y sin lavar, pero después de una buena ducha, descubrió de nuevo su cuerpo.
  Decidió seguir su vida como si nada y cumplir sus sueños.
Lo único diferente era que en aquel tiempo su abuela había fallecido y su madre estaba mal psicológicamente, pero todo se podría superar.

Él chico de sus sueños, que ahora ya era un hombre. Nunca había dejado de pensar en ella y la seguía esperando. Se había convertido en guardia civil, para poder ayudar a todas las familias que habían sufrido algo parecido a lo que le había pasado a él y ayudar a rescatar a personas secuestradas.

Ella se dedicó a la música, que era lo que siempre había soñado y deseaba poder cantar. Mientras la tuvieron cerrada, ella se dedicó a cantar cuando estaba sola; ya que era lo único que le hacía salirse de ese encierro.

Por mala suerte, con el tiempo su madre falleció, ya que estaba muy derrotada por dentro con todo lo que había pasado en aquellos 8 años sin su hija. Cuando la secuestraran tenia 18 años y había pasado por mucho sufrimiento.

Mark, su novio quería casarse con ella, pero Dalia tenía sus dudas y quería esperar un poco más, eran muy jóvenes y tendrían mucho tiempo para ello. Ahora quería cumplir el sueño de cantar en los escenarios.

Un día se fue a un bar para cantar y allí había un hombre que le llamo la atención, por como la miraba.  Al terminar, ese hombre se le acercó y le propuso crear un disco con su música, ella aceptó.
Todo iba por muy buen camino, ya que todo estaba saliendo como ella había pensado.

Lo único que le faltaba era su mejor amiga, Laura ,pero sabía que era feliz con su marido, ya que cada poco salía en revistas y periódicos por que él era un empresario millonario. Muchas veces hablaban y sabia que siempre iban a ser amigas por muy lejos que estuviesen.

Un día por la mañana cuando se despertó, alguien estaba intentando romper una puerta y no sabía lo que estaba pasando. Mark la sacó en brazos, en aquel momento se dio cuenta de que nunca había salido de aquella habitación en la que la habían encerrado por tantos años y que todo lo que pasará en aquel tiempo sólo fuera un sueño que creará con su cabeza para no vivir en aquel encierro.

Ahora tendría que empezar de nuevo,  olvidando el secuestró y ese sueño que creo en aquella habitación para no seguir sufriendo...

miércoles, 10 de enero de 2018

Era su amiga, eso pensó.

¿Confiar?, pues después de 17 años juntas, ¿como desconfiar de su mejor amiga?

Ellas siempre estaban unidas para todo. Clara le contaba todo a Mariela y viceversa.
Un día se fueron a vivir juntas por motivos de estudios, las dos se fueron a la misma ciudad y entonces decidieron alquilar un piso entre las dos.

Todo iba muy bien entre ellas, pero un día Clara encontró novio y empezó una relación, ahora tenia que repartir su tiempo entre el amor y su amiga.

Con el tiempo se empezó a crear una distancia entre ellas y a Clara le sentaba mal, ya que ella lo único que deseaba era seguir teniendo a su amiga y a la vez poder tener una relación. Pero Mariela la quería para ella y para nadie más, no comprendía que su amiga tenia novio.

Poco a poco se fueron alejando demasiado, hasta el punto de que a Clara no le apetecía salir, no comía bien y dormía muy poco. Sin embargo Mariela salía todas las noches y encima le echaba reproches a Clara sin razón.
Un día una amiga de Clara la fue a buscar al piso a las 3 de la mañana y le explicó que Mariela estaba intentando coquetear con su novio, pero en ese momento paso algo del tema.

Su novio después de despedirse de sus amigos la fue a ver y hablaron de la situación, él le explicó bien la situación y le dijo que se le intentará tirar al cuello.
Ella al ver la situación cogió y le cerró la puerta a ella.

Como mi mejor amiga me pudo hacer esto- pensó ella.

Los días iban pasando y la cosa iba a peor. Mariela cada vez que veía al novio de Clara le contaba historias de ella que ni sentido tenían.

Él le dijo que se fueran a vivir lejos de allí, que ese ambiente estaba acabando con ella. Claro que aceptó, ya no podía más con tanto reproche, tanta mentira y tanta desilusión.

Cogió todas sus cosas y se fue, sin respuestas, sin avisar, sin despedirse...Ella ya no tenia fuerzas y nunca le deseo ningún mal a esa que decía llamarse su mejor amiga, esa que no pudo dejarle a su amiga ser feliz.

Pero todavía tuvo después del tiempo la cara de llamarla y decirle que todo fuera culpa de ella.

¿Merecía un perdón? ¿merecería lo peor?
Clara no se puso a pensar en eso, sólo se fue y nunca le deseo nada malo. Aunque no sabría si algún día la podría perdonar, nunca lo quiso comprobar.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Santos inocentes

Yo me pregunto una cosa
¿Por qué se llaman Santos inocentes? ¿Quienes son los inocentes?
Supuestamente a los que se les gasta la broma.

Me acuerdo hace unos años, de aquella mi madre pusiera hace poco el Facebook y yo quise hacer una broma.
Puse en el Facebook que fuera al médico y que llevará una sorpresa, que al principio me asustara, pero después me alegrará muchísimo.

Empezaron los comentarios de "felicidades" "enhorabuena"...
Pero la sorpresa con la que no contaba, fue cuando llamo mi madre.
Primero un discurso, en el cual intentaba explicarle que era una broma, pero no me dejaba.

Desde que ya me felicitó, al fin le pude explicar. El caso es que la broma fue algo pesada al fin y al cabo ya que ella se había ilusionado con otro nieto.

A veces las bromas acaban siendo muy pesadas y otras muy graciosas.

martes, 26 de diciembre de 2017

El consumismo

¿Por que nos empeñamos en no ser felices?
Hoy vivimos en un mundo de consumismo. Ya no valoramos nada. Ni siquiera a la familia y amigos.

¿Por qué cuanto más tenemos más queremos?
Tenemos una casa, que son cuatro paredes y un techo que nos protegen. Pero nos gustaría tener la del vecino, porquees más grande y más nueva.

Tenemos una mesa, sillas y donde cocinar; pues nos sentamos todos juntos a comer. Pero queremos tener en ella muchos muebles, microondas, lavavajillas,...

Tenemos una sala con su mesa, sus sillas y un televisor. Pero queremos tener sofás, unos armarios grandes donde poner adornos y un televisor de última generación de por lo menos 40 pulgadas.

Tenemos un baño, con su servicio y su bañera. Pero queremos tener un lavabo con dos grifos, un plato de ducha y un mueble con cremas de todas las clases.

Tenemos una habitación, con su cama, su mesita y su armario. Pero queremos que el armario sea más grande, poder cambiar cada poco tiempo de cama, un televisor y estanterías donde colocar un montón de cosas, incluidas unas lámparas.

Tenemos un coche, que está viejo, pero anda. Pero queremos tener un coche de los últimos que salieron, nuevos; con todos sus extras, navegador, airbag, Wi-Fi, Bluetooth y que aparque sólo.

Vivimos en el pueblo con todo pagado y todas las comodidades. Pero no nos sirve, queremos un buen piso en la ciudad y con todos los lujos. Para darnos cuenta con los años, que se abandonó la casa que fue de nuestros antepasados y que ahora está destruida, para pasar toda una vida pagando un piso, que por suerte lo acabarás pagando algún día.

Pero el problema es que con todos los gastos encima, nos olvidamos que tenemos familia que nos necesitan y amigos que nos quieren ver. Pero después quien encuentra ese tiempo que todos queremos.

¿Vivimos en el consumismo?¿ó no?

lunes, 25 de diciembre de 2017

Motosierrista

Un hombre que como cualquier otro, sale todas las mañanas a trabajar. Son las 7:30 de la mañana, de otro lunes más, vestirse con toda la ropa de seguridad. Estoy hablando de esos pantalones de seguridad que pesan unos cuantos kilos, pero que protegen las piernas; las botas, con ese hierro delante que pasan del medio kilo, una chaqueta reflectante y el casco con cascos en las orejas, que no pesa como lo demás, pero molesta lo suficiente.

Salir de la casa y cargado para el monte con una motosierra que pesa sobre unos 8 kilos y sin contar todo lo demás que llevan a cuestas. Que hay montes que son muy fáciles de llegar, si, pero en otros se pasa andando caminos cuesta arriba por mucho tiempo.

Montes muy limpios los hay y otros en los que casi no se puede ni caminar. Montes en los que hay caminos y otros que hay que tirar todo el día del cable con los árboles.

Triste es pensar que todos los días se va pensando en cada riesgo que conlleva ese trabajo. Que si cable de luz, carretera, casas y lo demás..., que el árbol pueda caer mal y que puede caerle encima. Las ramas de los árboles, la grúa y muchas cosas más.

Su familia siempre preocupados en casa e intentando estar siempre comunicados.

Esta vida es muy difícil para estos héroes que quieren dar de comer a sus familias y se arriesgan a diario para ello. Esos héroes que no son valorados en ningún sentido.

Navidad

Llegaba la Navidad, otro año más, faltan personas en la mesa, sillas vacías. Como hace seis años, caras tristes sin ánimos a celebrar nada.
Pero la cuestión, es que en casa de los abuelos, niños con ganas de que llegue Papá Noel y los Reyes magos.
¿Como repartirse en dos mundos tan diferentes y a la vez tan unidos?, dos familias unidas que se tienen que repartir entre celebraciones y dolor.

En una casa no han puesto ni el árbol de Navidad y en la otra no se entra con tanto detalle que hay. Pero todo sea por la ilusión de los niños, que no se merecen esa tristeza que conyevan estas fechas a muchas casas.

Es Nochebuena, se preparan para ese día, cada unos en una casa diferente. Pero en Navidad cambia el ambiente ya que se juntan todos para llevar los regalos, todos menos el abuelo que se queda en su casa recordando viejos tiempos en los que era feliz con la abuela.

Todos tienen ganas de que pasen estas fechas para que el abuelo se sienta mejor, todos menos esos niños que no saben lo que es el dolor.

En cuanto todo vuelve a la normalidad, saben que el abuelo va a estar mejor y va a ser más feliz con su familia.

Así es la Navidad en muchos hogares.

¿Que esperar de la vida?

Hay cosas que jamás entenderemos, hay cosas que jamás nos explicarán. Hay muchas explicaciones que no explican nada y muy pocas igual lo...